Inicio :: Historial de articulos ambientales :: El valor de cruzar los cielos
 El valor de cruzar los cielos

El valor de cruzar los cielos
Margarita Reza
  CICEANA
 
No sólo las aves emigran, también otros seres que a pesar de ser diminutos han demostrado ser un ejemplo de fuerza y perseverancia. Estamos hablando de las mariposas Monarca, unos frágiles insectos que viajan entre 2, 000 y 4, 500 kilómetros de recorrido para hibernar en lugares que nunca antes habían conocido.
 
El desplazamiento inicia en Canadá, pasa por Estados Unidos y finaliza su recorrido en el Estado de México y en Michoacán; sin embargo, durante este trayecto no todas llegan a su destino pues se enfrentan a una gran diversidad de obstáculos: aves, enfermedades, tala de árboles, entre otros.
 
Hasta la fecha se conocen tres rutas migratorias: las que viven en el Pacífico y las Montañas Rocallosas se dirigen hacia el estado de California, cerca de San Diego. Las poblaciones que habitan entre el Atlántico y los Grandes Lagos cruzan los estados de Carolina y Florida, para llegar a Cuba, aunque después de ahí no se sabe con certeza hacia dónde se dirigen. La tercera ruta es la que, a fines de septiembre, parte de la zona ubicada entre las Rocallosas y los Grandes Lagos, y baja hacia México por la Sierra Madre Oriental, entra al Altiplano por las montañas más bajas, para llegar a mediados de noviembre a los estados de México y Michoacán.

Una de las principales razones por las que migran las mariposas Monarca es que han alcanzado su maduración sexual durante la primavera; sin embargo, para lograrlo necesitan hibernar en un lugar donde la temperatura las mantenga aletargadas y posteriormente se reproduzca, para así emprender juntas su regreso al norte y concluir su ciclo de vida.

La temporada de mayor afluencia se da entre enero y marzo; y por herencia, saben de manera innata como encontrar el camino correcto hacia los destinos anteriormente mencionados. En el caso de México, las mariposas pasan el invierno en los bosques de Oyamel en Michoacán y del Estado de México donde forman colonias de hasta veinte millones de individuos después de haber cubierto más de cinco mil kilómetros para dejar atrás las heladas montañas de la región de los Grandes Lagos de Norte América. Es sorprendente saber que a pesar de sus escasos centímetros alcanzan recorridos de 120 kilómetros en un día.
 
Finalmente, a mediados de marzo, dentro de los santuarios sólo quedan como testimonio algunas mariposas muertas, y los bosques de oyamel regresan a su antiguo aspecto, aguardando el fin de año cuando nuevamente llegarán millones de mariposas monarca.   
 
¿Sabías qué?
El macho de la mariposa Monarca se distingue de la hembra por los puntos negros en las vénulas.
 
Fuentes de información:
CICICEANA
 
 


Ver más artículos

Mapa de Sitio |  Contáctanos |  Glosario |  Ligas      

Centro de Información y Comunicación Ambiental de Norte América, A. C.
5659-0509 / 5659-0511 / 5659-6024 / 5659-7657 info@ciceana.org.mx México, D.F.